Cada lote de procesadores se prueba contra desviaciones de posicionamiento de 0,02 mm antes de salir de planta. Si un chip no mantiene la repetibilidad en 10.000 ciclos, no se integra en la línea.
Comparado con componentes genéricos, nuestro diseño parte de la tolerancia mecánica real de cada brazo robótico. El resultado se mide en ciclos de montaje estables, no en especificaciones de catálogo.
Cada lote de procesadores se prueba contra desviaciones de posicionamiento de 0,02 mm antes de salir de planta. Si un chip no mantiene la repetibilidad en 10.000 ciclos, no se integra en la línea.
Los brazos de ensamblaje trabajan con aceleraciones que aflojan soldaduras convencionales. Nuestro encapsulado reforzado mantiene la integridad de las pistas incluso en cabezales que operan a 120 ciclos por minuto.
El microchip habla directamente con el controlador del brazo sin capas de traducción intermedias. Esto reduce la latencia de respuesta a menos de 3 milisegundos, un margen que evita colisiones en líneas de alta densidad.
No vendemos un chip universal. Ajustamos el layout del circuito al torque, la velocidad y el rango de temperatura de tu actuador específico, para que la integración no requiera rediseñar el resto de la celda.
Cada procesador lleva un identificador grabado en el sustrato. Si una línea produce una pieza fuera de especificación, el historial del chip permite localizar el lote y la estación exacta en menos de una hora.
Nuestros ingenieros acompañan la puesta en marcha en tu planta de Cerro Largo o donde esté la línea. Ajustamos parámetros, medimos tiempos de ciclo y dejamos documentado el procedimiento para tu equipo de mantenimiento.
Casos de integración de microcomponentes en líneas de ensamblaje, con el detalle técnico que necesitas para evaluar tu propia implementación.
Un fabricante de tableros electrónicos necesitaba reducir las desviaciones de posición en la soldadura de pines. Con nuestros procesadores milimétricos, el brazo corrige la trayectoria en tiempo real y mantiene la tolerancia dentro de 0,02 mm durante turnos completos.
Ver el casoEn una planta de componentes automotrices, los cabezales de inserción sufrían micro-vibraciones que alteraban la colocación de chips. El microcontrolador Petitmaker incorpora un filtro de señal que compensa la vibración antes de que afecte la posición final del componente.
Leer el análisisUna línea de ensamblaje mixto cambiaba de producto cada dos horas. Nuestros microchips permiten reprogramar los parámetros de precisión sin detener la cinta, reduciendo el tiempo de ajuste de 40 minutos a menos de cinco.
Ver la implementaciónUn cliente del sector de electrodomésticos detectaba pérdida de precisión tras 3000 horas de operación. Integramos un procesador que registra la fuerza del actuador y anticipa el mantenimiento antes de que la desviación supere el rango admisible.
Explorar más casos