Cada microcomponente que sale de nuestra planta en Cerro Largo se diseña para una tarea concreta: mantener el ritmo de una línea robótica sin perder tolerancia. Estas son las funciones que los equipos de ingeniería suelen pedirnos cuando integran Petitmaker en sus procesos.
Nuestros procesadores ejecutan la lógica de movimiento de brazos robóticos con ciclos de lectura de encoder de hasta 8 kHz. Eso permite corregir la posición de la pinza en cada milímetro de recorrido, sin depender de un PLC central para cada ajuste fino.
El montaje de chips sobre sustratos flexibles se hace con máquinas de colocación de precisión que verifican la alineación por visión artificial. Cada lote se acompaña de un informe de medición, para que el control de calidad de tu planta tenga trazabilidad real.
Los entornos de ensamblaje con traslación constante de cargas generan vibraciones que aflojan soldaduras convencionales. Usamos encapsulados reforzados y pistas de cobre de mayor espesor para que el chip mantenga la integridad de la señal después de miles de ciclos de trabajo.
Los microchips Petitmaker hablan los protocolos industriales que ya usas: EtherCAT, Profinet y Modbus TCP. No necesitas reescribir tu capa de control; el componente se configura para convivir con los controladores existentes y reportar estado en tiempo real.
Cada lote pasa por ciclos de -20 °C a 85 °C en cámaras térmicas, con medición de deriva de reloj y estabilidad de alimentación. Si un componente no mantiene el margen especificado, no sale de la planta. Así evitamos fallas intermitentes en medio de la producción.
No entregamos componentes y nos desentendemos. Nuestro equipo de aplicación visita tu línea, revisa la integración mecánica y eléctrica, y ajusta los parámetros del chip junto a tus técnicos hasta que la celda trabaje al ritmo previsto. Si querés ver un caso concreto, leé la nota sobre integración en planta.
Siguiente paso para responsables de planta
Te mostramos dónde encajan los microprocesadores Petitmaker en tu proceso actual, qué tolerancias puedes esperar y cómo se integra el primer lote de prueba sin detener la producción.
Solicitar evaluación técnicaCada microcomponente que sale de nuestro laboratorio pasa por pruebas de tolerancia en entornos reales de producción. Esto es lo que reportan los equipos de ingeniería que integraron procesadores Petitmaker en sus brazos robóticos.
Los procesadores mantienen una desviación menor a 0,02 mm en ciclos de trabajo continuo de ocho horas. En una planta de electrodomésticos, esto redujo el rework de soldadura en un 14% durante el primer trimestre.
Ingeniería de proceso, línea de PCBAl integrar nuestros microchips de control en los cabezales de inserción, una fábrica de componentes automotrices acortó su ciclo de 6,8 a 5,4 segundos por unidad sin modificar el resto de la celda.
Supervisión de planta, sector automotrizLos encapsulados reforzados resisten vibraciones de hasta 8 g RMS. Un cliente del sector minero pasó de 11 paradas mensuales por fallo de sensor a 2, todas ellas por mantenimiento programado.
Mantenimiento predictivo, operación mineraNuestros chips se comunican vía EtherCAT y PROFINET sin capas de conversión adicionales. La integración con controladores Siemens y Beckhoff tomó menos de dos semanas en cada implementación documentada.
Automatización, integración de sistemasIntegración en planta
Brazos robóticos de seis ejes que requieren repetibilidad por debajo de la décima de milímetro en cada ciclo de inserción.
Estaciones de soldadura donde el microchip debe compensar la dilatación térmica del sustrato sin perder sincronía con el cabezal.
Líneas mixtas que alternan lotes de producto y necesitan reconfigurar la secuencia de movimientos sin detener la cinta.
Módulos de inspección óptica que dependen de la señal estable del procesador para clasificar piezas a velocidad de cinta.